
Quiénes somos
Pintores para casas, comunidades y negocios de Berriozar y del norte de la Cuenca de Pamplona.
Pintores Berriozar
Pintamos casas y todo lo que las rodea: pisos enteros o una sola habitación, adosados por dentro y por fuera, fachadas, portales, escaleras y garajes de comunidad, y también locales, oficinas, bares y naves. Además lacamos puertas y armarios, quitamos el gotelé y ponemos o retiramos papel pintado. Trabajamos en Berriozar, en Artica, en Arre y los pueblos de Ezcabarte, y en toda la comarca de Pamplona.
El trabajo lo llevamos de principio a fin: la visita, el presupuesto, la protección de la casa y del edificio, la preparación de las paredes y la limpieza final. Antes de hablar de dinero vamos a ver lo que hay que pintar, porque es la única manera de darte un precio cerrado. Ni la visita ni el presupuesto te cuestan nada.
Lo que miramos al entrar en una casa
Las paredes, con la mano y con luz de lado. Un tabique puede parecer perfecto de frente y estar lleno de ondas y parches de otras reformas cuando la luz entra rasante por la ventana. Eso decide cuánto hay que plastecer y lijar, y es lo que más cambia el precio de una casa a otra.
Lo que hay debajo de la pintura. Plástica, temple, esmalte o un papel pintado que alguien pintó encima: cada cosa se prepara de una forma. Una pintura que no agarra sobre la anterior termina pelándose, y eso se descubre rascando un poco en una esquina, no mirando desde la puerta.
Cómo vivís en la casa. No es lo mismo un piso vacío antes de la mudanza que una casa con niños pequeños, alguien que teletrabaja o turnos de noche. Preguntamos quién va a estar en casa esos días y ordenamos las habitaciones para que siempre quede un sitio donde dormir y otro donde estar.
Si estás comparando presupuestos, fíjate en si quien te lo da ha mirado estas tres cosas. Un precio que se calcula sin tocar una pared suele dejar fuera justo lo que después hace subir la cuenta.
Lo que te garantizamos en cada trabajo
Lo hablado es lo que pagas
El precio que te damos después de la visita es el que se paga al terminar. Si al mover un armario sale algo escondido, como una mancha de humedad, te lo enseñamos y decides tú qué hacer antes de seguir.
Cada pared con su pintura
En el pasillo y en el cuarto de los niños, pintura que se deja fregar; en salón y dormitorios, mate; en puertas y barandillas, esmalte; y en una pared con humedad, una que respire. No encarecemos el trabajo poniendo lo mismo en todas partes.
El edificio, como lo encontramos
Si el piso está en un bloque, cubrimos el suelo del ascensor y el rellano, bajamos los restos sin dejar rastro en la escalera y avisamos a la comunidad cuando hace falta. Tus vecinos no tienen por qué cargar con tu obra.
Si no es cosa de pintura, lo sabrás
Una mancha que vuelve cada invierno, una grieta que sigue abriéndose o un muro frío que chorrea condensación. Te decimos qué lo provoca y a quién conviene llamar, aunque eso signifique que ese día no pintamos.
Un calendario que se cumple
Antes de empezar sabes qué día llegamos y cuántas jornadas vamos a estar. Si hay una mudanza, un alquiler o una visita familiar con fecha, cuéntanoslo y te diremos de verdad si llegamos a tiempo.
Y si aún no toca, también
A veces una pared solo necesita un buen lavado y un par de retoques para aguantar unos años más. Si es tu caso, te lo diremos igual, aunque nos quedemos sin encargo.
¿Nos cuentas qué necesitas?
Un nombre, un teléfono y una frase sobre el trabajo son suficientes. Con eso te llamamos, buscamos un hueco para la visita y sales de ella sabiendo el precio.